¿Qué piensa usted, Sr. Freud? (Sueños propios narrados al detalle) (27)

Estándar

¡Buenos días! ¡Bienvenidos de nuevo a mi sección de sueños narrados!

Comencemos y vayamos por partes:

Todo comienza en un pasillo de colegio del cual está basado en el que cursé la primaria. Contrariamente era un instituto y un grupo reducido de chavalines de 12 años esperaban a entrar en aulas, a que un tutor les dijera donde les tocaba.

El que capto con atención en el sueño (no pincho ni corto, solo soy un espectador de la historia) es un chico que recuerda irremediablemente al protagonista de la pelicula “La historia interminable”. El tutor que les dió unos papelitos con nombres de su asignatura y aula (con apariencia de mi tutor de 5º y 6º de EGB-Primaria), se marcha enseguida. Se quedan atorados y dudosos ante las puertas. Nuestro protagonista de este segmento entra en la sala de arte, su bloc de dibujo le delata. Se queda con los ojos como platos. Compañeros de clase unos años más mayores que él estan desnudos sentados en sus sillas y con sus pupitres delante. ¿Variación del sueño de estar todos desnudos menos uno? Apenas le miran y se dedica a sentarse.

En el segundo segmento esta vez aparezco yo y participo. Caminando por la cuneta de una carretera solitaria con el sol a mis espaldas pasado el mediodía en su posición. Tornandose anaranjado. Es una carretera larga y con horizonte digno para cogerla con velocidad como los dichosos anuncios de BMW. Entonces aparece un amigo con un vehículo rídiculo en tamaño. Es como uno de esos coches biplazas con motor más de moto pequeña que de coche. En las lunas de delante y atrás se lee MAW. Le digo si es una forma de escribir simplificado el nombre de Demonio en japonés. Me parece a mi que este sueño viene por la conversación de ayer al hablar de la famosa escena de una carretera y un vehículo ridículo en “Dos tontos muy tontos”. Jojojo.

En el tercer y penúltimo acto estoy en una casa que recuerda a la mía, pero resulta ser la de un compañero funcionario del teatro que trabajo. Estando en su cuarto no se que demonios hablabamos, debían ser como las diez de la noche y era una conversación entretenida. De pronto aparece una mujer que en el sueño era su mujer pero atención, era una compañera mía de un curso de catalán que estoy realizando. Mezclaba en el sueño tales personas en matrimonio cuando ambos tienen sus respectivas parejas. Lo peor era cuando sutilmente ella anunciaba que se iba a duchar y vendría en un rato. La señal que poco antes de que mi compañero de trabajo me dijiese que era hora de que me fuese yo ya estaba riendome y sabiendo que cuando ella viniera al cuarto pues no harían precisamente solo manitas. Casi se me olvida una cosa y quería dejarla allí y volver otro día dado por la “urgencia” del momento. Pero mi compañero me lo recordó a medio pasillo y salí pitando entre risas por lo bajo.

En el cuarto acto y último, saliendo de su casa y aún riendo y teniendo una visión que alejar veía que estaba nada lejos del teatro que ambos trabajamos. La mujer antes de duchar lo había intentado cerrar pero era un desastre verlo. El cerrojo de nivel del suelo puesto pero las puertas algo abiertas hacia adelante. Asi que sacaba mis llaves del recinto y al momento que abria para luego cerrarlo correctamente, en ese plazo se colaban idiotas dentro.

Aparecía un chico que fue compañero de colegio (y dale, que pesado en este tema) y decia que esas puertas tambien daban acceso al restaurante que trabaja (vamos que de pronto había más cosas detras jua), y a ver si tenia tiempo a sacar a la gente y poner la alarma de nuevo.

Grité para que se fueran que estaban allí por nada y al irse el pequeño grupo pero ruidoso un hombre entró rápido dentro. Era un hombre con una chaqueta verde oscuro con insignias de Ejercito del aire, de unos 50 años pasados, pelo canoso y aun con pelo algo media melana y con gafas. Estaba borracho y triste, donde se sentaba habia unos ladrillos rojos pequeños pero ya peligrosos para lanzar. Amenaba con tirarmelos.

Con el chico que habia aparecido al lado decia que mejor sonara la alarma del recinto hasta el final y viniera los guardas de la compañia de seguridad. Asi que harto de esa noche encerré al maldito borracho, esta vez el cerrojo como toca y me fui a casa con la idea que ya se encargaría Prosegur de todo esto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s