¿Qué piensa usted, Sr. Freud? (Sueños propios narrados al detalle) (37)

Estándar

He seguido soñando, aunque o eran poco interesantes, se me olvidaron, un tanto intimos sin que nadie vea que soy (más) pervertido que el resto del mundo. Pero hoy he tenido uno de los que me ha hecho gracia varias cosas.

Empezaba estando en un teatro, que por alguna maniosa razón recorda al cual trabajo pero mucho más grande, aunque la distribución me era familiar. De la entrada a la platea, no recuerdo pero recorria el pasillo de filas para ir a un anfiteatro del lado izquierdo mirando al escenario. Un mago no conseguía hacer trucos y el que mucha gente venía a ver del cual salían chicas en top-less aunque muchos desconocían que era lo último para acabar la función, cosa que hacía aburrir a espectadores y se marchaban defraudados de no ver el destape previsto.

Entonces la masa se agolpaba a la salida y el mago quería evitar la marcha, yo en ese anfiteatro me fijaba más si un familiar podía marcharse sin salir herido. Una niña de unos 12 años me explicaba la situación cuando se lo pregunté, al pasar esta por la entrada en el anfiteatro después de ir al  baño del piso intermedio. Pero de pronto venían unas fuerzas especiales para solucionar el conflicto cosa que se complicaba sin razón alguna ya que veía que disparaban a la cabeza a la niña, pero no caía redonda, ¡se hacía zombie! Al parecer era una infección que se despertaba si peligraba su vida.

Ya sin razón alguna aparecía en un descampado, con algunos bancos para sentarse y bastantes chavalería de primeros universitarios. Se quedaban hasta acampando cual perriflauticos de festivales de música para ir a la universidad de al lado. Pero el caso es que sin saber explicar el porqué, aparecia un Vegeta con su mano derecha con una gan cicatriz, ya quiloide en la palma de su mano de tantas bolas de energía lanzadas. Buscaba entre la arena mientras levitaba a la androide C-18 con débiles ondas de energía, como si de un cutre juego de búsqueda de tesoro del Facebook se tratara.

La cosa se complica más cuando parezco estar viendo la tele. Unos capítulos que ni sabían que existian en que Mulder y Scully de Expediente X se habían casado, tenido una hija y en la escena con pocos años, viviendo en un piso de unos 30 metros cuadrados o algo menos. Scully iba con lentes de vista cansada y casera. Luego pasaba de una busqueda en un hospital pero ya no recuerdo más.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s