Archivos Mensuales: mayo 2011

7 días, 7 consolas (1/7): NES

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Faltan 7 días para la celebración del E3 2011. Feria anual de consolas y videojuegos siendo este año la 16º edición. Nintendo presentará su nueva consola, proyecto en clave “Café”, y se me ocurrió homenajear las 7 consolas que tuve o poseo actualmente de la empresa japonesa. Hay grandes coleccionistas, gente que dispone de todas las consolas. Yo me quedé en la Nintendo GameCube. Elegí comprar DVDs y discos. Eso no quita mi afición a las “maquinitas”, aunque posiblemente solo compraría la Wii por el nuevo Zelda.

Empezaré hablando de NES y los juegos que conseguí:

Soccer: Irónicamente mi primer videojuego  fue un juego de futbol. La consola se vino a casa por casualidad al ser regalada en una promoción de una tienda de muebles de mi isla si comprabas un conjunto para habitación. Benditos años locos 90.  Enseguida fuimos familia completa a mirar juegos en Pryca y en ese momento no vimos más que ese y poco más. El juego era sencillo y tenía bastantes trucos tontos para meter gol. Lo más evidente es que el scroll de izquierda a derecha era lentísimo comparado con la pelota (que tampoco iba a velocidad pasmosa salvo chutes directos) y al no reaccionar los porteros hasta la cámara en su punto de vista, era fácil marcar puntos. Lo más curioso de todo es que en el descanso, salían al campo animadoras. Creo que nunca en el futbol pasa eso, quizás en futbol americano. Cosas de los japoneses.

Super Mario Bros: El primer juego que realmente me hizo comenzar a tener vicio con las consolas. ¿Cómo un juego tan absurdo de llevar a un fontanero enano, que pisaba setas andantes y comía champiñones para crecer un poco y destruir bloques enladrillados flotantes, etc, es tan bueno? La jugabilidad pura y dura. Toda mi familia jugó a este videojuego. Incluso fue mi madre que descubrió el atajo para ir a los mundos 6,7 y 8 en el mundo 4-2. Grande el manual de instrucciones, con fallos ortográficos legendarios como el bocadillo de un koopa troopa diciendo “¡Shhh, no se lo uentes a nadie! Era divertido jugar a dobles. Se jugaba esperando a pasar turno si uno perdía una vida. El primer jugador podía putear al segundo jugador al pulsar Start, pausando la partida. En ese momento de desconcentración, el segundo jugador podía chocarse con un enemigo, caer por un precipio. Y fue aquí donde me hizo enamorarme de los juegos de plataformas en la NES.

Super Mario Bros 2: Secuela improvisada, siendo un reajuste de un videojuego con otro nombre. Aunque consiguió aumentar por ello el universo de la saga. Luigi con física de salto distinta a Mario, Toad ya como personaje ágil, manejar a Peach y no rescatarla. Shy Guys y Birdo fueron enemigos que aun perduran. El colmo era llegar a final de juego y todo era un maldito sueño, siendo Mario el que sueña todo, abre los ojos un momento y vuelve a sobar. Por cosas buenas, poder agarrar enemigos, bombas y fases más dinámicas hasta que llegó la tercera parte.

Super Mario Bros 3: Gran secuela, uno de los mejores plataformas y que más se recuerda. Era tantas las mejoras y novedades que cambio la saga en muchas direcciones, tales como mapa para acceder a niveles, fases de bonus, más power-ups, distintos jefes finales y muchas más cosas que engrandecía la jugabilidad. Las fases eran variadas a más no poder, desde fases de “scroll asesino” (te arrastra a un lado en concreto), plataformas que caen al tocar y mundos diferentes entre sí, con  todo tipo de trucos que compartías con amigos para ser el mejor jugador. Incluía un modo divertido a dos jugadores, además del clásico “esperar el turno y te pauso la partida para joder”, un pequeño remake de “Mario bros” si te cruzabas con el otro jugador en el mapa. Grande como el sólo, el traje de “mapache” (tanuki para ser exactos) desde orejas y cola como el traje completo y poder volar es otra característica que se sumó en siguientes entregas en otros power-ups.

Ductales: De niño seguía la serie de Pato Aventuras. Era una buena serie y la canción pegadiza. El videojuego incluía una banda sonora excelente, desde el tema principal de la serie, como otras para el cartucho muy buenas. Y es que Yoshihiro Sakaguchi es un compositor genial más de Capcom, además de crear sonidos míticos en Megaman. Pude pasarmelo y descubrir tanto como trucos, atajos como bugs o glitchs. Era uno de esos juegos que al no incluir password o batería para guardar (pocos juegos habia con esto, claro), lo pasabas en una tarde entera pero era genial rejugar. Recuerdo que la fase final era muy original, que era homenaje a los últimos segundos de la escena de apertura de la serie. Corta pero intensa. Luego mucho más tarde me enteré que sacaron una secuela. Lo probé hace poco pero era de jugabilidad más liosa y no tan directa. Aunque parece buen juego.

Little Nemo in Slumberland: Dream Master: Un juego de los que me gustan por su ambientación y jugabilidad. Mezclando plataformas y puzzles, maneas a Nemo, un niño en mundos oníricos donde puedes controlar a animales para llegar a distintas zonas de la fase y conseguir llaves para abrir la puerta al siguiente nivel. Capcom conseguía de nuevo mi atención, con un juego de dificultad endiablada a ratos (siendo la compañía creadora de Megaman, para que negarnos). Ahora no me lo pasaría ni de coña. Es más, la última fase usaba Game Genie para eliminar al jefe final. Aunque no recuerdo si era la fase 3, nivel de ensayo y erros montado en un tren de juguete muy grande y esquivar enemigos y pinchos que bajan de bloques. Sus distintas fases eran variadas, en cuanto a diseños y retos, de allí que me parece de los mejores plataformas y con personalidad.

Bart vs The space mutants: Durante un tiempo Acclaim poseía los derechos de The Simpsons para crear videojuegos de la franquicia. Bart era el reclamo para el público infantil, siendo el héroe en 3 videojuegos para la NES. Este juego era dificil, y más que nada por la física en los saltos. Aquellos juegos que las manos sudaban, crujian los mandos de control por cada plataforma flotante y enemigos alrededor. Nunca pasé de la mitad de la penúltima fase, un maldito museo.

El juego incluía trucos curiosos como en primera fase gastar monedas llamando al bar de Moe, o pasar por el castillo de jubilados y con silbato Abe Simpson te regalaba monedas. Sin duda de las mejores fases era la tercera. Consistía en una feria con atracciones para entrar o barracas con bonus. Los demás miembros de la familia Simpson aparecían si recolectabas unas letras escondidas de sus hombres, uno por fase, y te facilitaban la partida contra el jefe final del nivel. Buen juego pero su física en saltos era desesperante, o bloques de apoyo jodidamente estrechos, además de una aceleración del personaje que debías saltar obligatoriamente.

Bart vs The World: Secuela del anterior juego, donde esta vez el enemigo principal era Smithers, Burns y sus familiares desplegados por varios puntos del mundo que eran llamados a eliminar de la faz de la tierra a la familia Simpson. Bart conseguía un premio de vuelta por el mundo por el programa de Krusty, siendo manipulado por Burns. En esta ocasión la familia Simpson estaba en algun punto de la fase y te obsequiaban con un tesoro. Si conseguias llegar al final del juego y con todos los tesoros, era un final alternativo donde podías tirar pastelazos a Smithers y Burns en el programa de Krusty, algo satisfactorio siendo otro juego con las físicas desesperantes en salto.

El juego superaba al anterior ya que incluía fases de bonus, varias fases por zona del mundo y armas útiles para los enemigos, además de poder transformarse en Bartman durante unos momentos, volando por la fase. Los jefes finales eran graciosas versiones de Burns (familiares) como un chino con petardos que lanzaba, un yeti, un faraón (lo más absurdo) o un director de cine postrado en su cámara en grúa. Ahora no me pasaría el juego tampoco, aunque si pude llegar al final varías veces. Pero había fases, las últimas, con kilométricas partes de saltos y niveles. Pero en conjunto me pareció bastante bueno y con fases también nada monótonas.

Tiny Toon adventures: Grandioso juego de plataformas, donde controlabas a 4 personajes de la serie. Buster Bunny (saltos muy grandes y el personaje principal por defecto), Plucky Duck (planeabas con sus manitas-alas), Dizzy Devil (podías girar como un pequeño tornado para derrotar enemigos) y Flurryball (siendo gato y poder trepar por paredes con las uñas. Era uno de los últimos juegos de la consola en ser lanzados y sus sprites eran muy buenos para su época. Ágil, adictivo y una dificultad equilibrada, con toques de puzzle anecdóticos al variar de personajes para llegar a final de nivel o conseguir bonus.

Smash TV: El juego más distinto en la lista (si, no me gustaba más que de plataformas, ¡pero había tantos y tan buenos!). Consistia en arcade puro y duro, decenas de enemigos, puntos por premios, esquivar montones de balas enemigas y a dos jugadores. La rivalidad consistia en conseguir más puntos que tu contrincante, no pudiéndole dañar. No fue uno de mis juegos favoritos aunque reconozco que si le ponias ganas era divertido arrebatar power-ups y hasta que lejos llegabas. La versión de SNES me gustaba más.

The Goonies II: Secuela de la famosa película ochentera inventada para videojuego. Esta ocasión Mickey rescataba a su panda de los Fratelli en  saltos desesperantes, puzzles de habitaciones y celdas frustantes y dificultad jodida, con passwords largos. Nunca lo conseguí pasar y me era confuso. Pero siempre quise llegar a la fase que rescatas a la sirena (la carátula mola pero realmente se les fue la olla). C0nseguias más armas para defenderte pero realmente era odioso entrar en habitaciones en primera persona vacías y como de aventura gráfica señalar lugares para usar objetos, siendo un juego mediamente largo como para frustarte en cosas así.

Rockin’ kats: Enésimo plataformas en mis cartuchos, donde un gato debe rescatar a su novia felina de un gangster bulldog. El arma de fuego no dispara, tiene un guante con muelle para golpear enemigos, agarrarse a plataformas y poder girar para coger impulso en precipios o agarrar objetos para lanzar. Segun cojas dinero, se puede conseguir power-ups para el arma. El juego consistia en saltos, agarres a bloques, muchas formas de eliminar a los malos, jefes a final de fase, etc. Era un juego notable, quizás  fue algo desconocido para algunos pero era bastante recomendable.

Panic restaurant: Para acabar, otro plataformas (lo sé, pero otros juegos que jugué me lo prestaban o alquilaba). Consistía en un cocinero que su restaurante había sido dominado por un chef rival. Los enemigos eran tan absurdos como unas barras de pan, zanahorias, hamburguesas. Tu arma es una sarten, aunque podías conseguir un cucharón, platos para lanzar. Era de unos gráficos más que resultones y variados, jefes finales, bonus y una música pegadiza.

De periféricos no tuve. Salvo Game Genie, para trucar los juegos con cheats en la mayoría de cartuchos.

Y aquí acaba mi repaso con los juegos que compré de NES. Costaban 10.000 ptas, más o menos. Así que uno no sabe la pasta que se gasta de niño (ejem, padres, abuelos y tíos) en una afición. Hasta la siguiente entrega, hablando de Gameboy “tocha”.

Adelanto: Tocando en casa: Sigur Rós – Heima (2/2: Extras)

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ACTUALZACIÓN: Días antes han puesto a la venta Heima en soporte digital en resolución HD. Para los que hace 3 años o hasta ahora tengan el DVD físico del documental y conciertos de la banda en su isla natal, Islandia, tienen derecho a bajarse 5 nuevos videos y gratis, con la condición de subir una foto vuestra con la caja del DVD en mano y vosotros mismos.

Yo mismo hace unas horas atrás envié esta foto (sin recortar claro 😀 ) y enseguida me mandaron un e-mail con la clave para acceder a la descarga de 5 archivos en winrar,  576 mb. Por la cara (nunca mejor dicho). He aquí el enlace: Heima digital special edition (5 videos gratis poseyendo el DVD físico original)

Os pongo un adelanto con una versión fantástica en directo del tema “E-Bow” del extra exclusivo en Heima digital:

 

Dentro de unos días comentaré el disco de extras de Heima. ¡Saludos!

¿Qué piensa usted, Sr. Freud? (Sueños propios narrados al detalle) (54)

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Muy disperso. Recuerdo sobre todo en el momento que iba en un coche con hermanos y un conocido que en la vida nunca he ido de copiloto a su lado. El camino era muy estrecho, sin barreras sobre un pequeño lago y el hombre en cuestión no ve que siguiendo recto acabaríamos dentro del agua. Salimos normalmente ya que el vehículo flota durante un tiempo. El problema es que se hundiría sobre una zona de cuevas sumergidas que había al fondo.

 

Si  era tragado hasta lo más hondo, practicamente imposible de sacarlo. Me preguntaban como conocía este plano casero y reconocía haberme sumergido tiempo atrás (¿?) y habría aguantado con las bolsas de aire, pero si nos hubieramos sumergido y pleno ocaso sin luz nos podriamos poner nervioso y ahogarnos.

 

Lo siguiente es tener 5 gatas de colores de blanco, negro, marrón y grises. 2 eran las más jovenes, una la gata actual que tengo y otras de un tamaño algo mayor y manchas más oscuras. Era gracioso que te vinieran 5 cabezas a las rodillas a la vez. Veía a las pequeñas y sabía que habría que vigilar de repartir adecuadamente la comida para estas, con sus hermanas mayores ya tan crecidas.

Bodrio infantil (5): Communion

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Quería seguir hablando de películas animadas de dudosa calidad. Pero, como si un flash se tratara, me vino esta película que hablaré a continuación. Curiosamente trata de un hombre que empieza a recordar abduciones, en forma de flashbacks, hechos traumáticos que intentaba no recordar. En eso me siento identificado.

Este largometraje es uno más de los que alquilé de niño. La carátula daba a entender que sería una peli angustiosa, un típico alienígena con cabeza alargada y de ojos negros grandes.  Bueno eso no es mentira aunque veamos una carátula:

Si pinchais en la imagen, fijaos que no hay sinopsis en la parte trasera. Es una presentación por el director 15 años después de su rodaje para DVD que se auto-felaciona de haber llevado a cabo esta adaptación de un libro.Luego hablaré en cuestión de la procedencia de la historia. Lo mejor es al acabar el párrafo “Es un fraude” “Me dijo un espectador” “¿Como puedes decir eso? “A lo que me contestó: ¡Los alienígenas me lo dijeron!”. Y formaliza tal memez con una firma. EEUU, el país que puedes conspirar y hablar de conspirar siendo un héroe como un demente, o ambas cosas. Y sí, esos alienígenas típicos que parecen muñecos repetidos en la foto no me olvido.

Hay que decir que está basada en un libro, del cual su autor, Whitley Strieber, interpretado por Christopher Walken en la versión fílmica, declara que no es ficticia tal historia. Incluso ayudó a escribir el guión del largometraje que se habla aquí. Su idea es que son “visitantes”, no necesariamente del espacio exterior, lo que lleva a a traumatizar al protagonista.

Wow, se parecen muchísimo. Nah, me recuerda más a Seymour Hoffman.

La historia comienza con unas típicas vistas nocturnas de un plano general de Nueva York, y sus muchos edificios. Vemos a Whitley sobresaltado en su cama por alguna pesadilla que apenas al despertarse ha olvidado. La música, es lo único decente de la producción. Eric Clapton marca un guitarreo de aquellos que no olvidas. Lo que pasa es que intentan mezclarla o atribuir a pasajes oníricos, pareciendo más a ratos para videoclip.

Whitley es un estúpido escritor, francamente graciosillo tirando a demente y estrafalario que para trabajar se pone sombrero y chaqueta y no se los quita en su oficina como en casa al preparar un libro. El 6 de octubre empieza mal, desde la pesadilla, un cuadro que no se mantiene en la pared, no saber como seguir su libro y su ordenador ochentero aparatoso se apague sin quererlo, o quemar el pato al horno que había dejado cocinando. En toda esta escena me preguntaba si el actor hacía de un escritor o un demente que hace carotas, ríe por histeria y se pone bravuco con un ordenador, entre otras cosas.

Cuando lees que está basado hechos reales de una familia estadounidenses, piensas que significado tiene decir “verdadero” o “falso. Si eso digo que me visitó Jesus.

El, esposa e hijo van a pasar el fin de semana con una pareja amiga en una propiedad a las afueras. Después de pasar la tarde con conversaciones que no importan, se acuestan y el amigo con su mujer hablan de “escucho lobos, o fantasmas, puede que sean fantasmas de lobos” y te das cuenta que son igual de chiflados que los protagonistas. Entonces viene lap primera visita. Salvo la esposa del escritor, todos han visto la potente luz que entraba por las ventanas. Los amigos deciden desayunar y marcharse cagando leches. El protagonista de alguna forma sospecha que no es una simple pesadilla colectiva pero intenta luchar en vano que el no le falta un tornillo o haber sentido ya esa sensación, ya que realmente ha vivido un contacto con visitantes:

Cuando leo que ven terrrorífica la escena de un visitante mirando a traves de la puerta entreabierta, realmente la gente se asusta muuy facilmente.

La siguiente escena es a finales de octubre, en plena fiesta de Halloween, lleva a su hijo a recoger dulces en unos apartamentos cuando de un cutre disfraz de insecto, el ve tomar realmente aspecto realista más que una cara estática. Reprende a esa persona de asustar de tal forma  y la mujer al llegar a casa pregunta que cojones hace. A los días siguientes se muestra más capullo que de costumbre, de graciosillo a amargado y más risas histéricas.

Deciden al llegar el día de Navidad volver a su cabaña para pasar las fiestas, con lo que por la noche es abducido de tal forma:

Se lo llevan en volandas, como si un entrenador de deporte sus alumnos celebran la victoria y lo aupan. Lo que pasa es que son bichos enanos y azules que practican experimentos con su cuerpo, ejem.

Durante casi media película apenas vemos a los bichos, y como posteriormente vemos que casi dispara a su mujer con una recortada pensando que vuelven a invadir su casa, deciden visitar una psiquiatra experto en casos traumáticos de secuestros.

Aquí la historia realmente no se pone mucho mejor pero si más entretenida viendo los disparates que dice no soñar, sino realmente sucesos que ocurrieron con los encuentros en la noche con esos seres.

En la segunda visita, sometiéndose a hipnosis para recordar tales acontecimientos, es aquí que la película nos hace sentir… “alienados” pensando que diantres estaban rodando:

¿Por donde empiezo? Un ente que es Walken pero a lo “David Bowie” diciendo que es el que sueña y el el sueño. Walken como si bailara de forma lenta. Esos animatronics azules que arquean las cejas de forma ridícula. El beso al bicho sin venir a cuento.  Luego la escena gay de meterle la sonda que hace que el autor de diseño de Alien sea hasta una persona normal.  Unas máscaras de los “visitantes, unos niños que resultan ser un recuerdo que el protagonista ya fue abducido de niño con amigos.

La mujer tambien pasa por terapia y recuerda que vió la escena de su marido “abducido a la fuerza” y deciden ir a un grupo de afectados. Pero ven que estan como una puta cabra (ellos no, ellos son padres de un crio y no pueden estar locos claro) y el protagonista dice de afrontarlo de otra forma.

El final llega y decide trajearse, ir solo a su cabaña y ver que le estan esperando. He aquí la escena que recordaba de niño y pensé que cojones de resolución es esta.

Vemos que quería grabar el interior de la nave, pero se hace amigo de los bichos, haciendo gestos subnormales de compañerismo. Los visitantes de ojos grandes siguen bailando y levitando sin coherencia alguna para comunicarse o que son sueños de un hombre en su subconsciente que visita antros homoalienisexuales.

Resulta que de niño ya fue abducido, que el ser que mandaba a la mierda por su idea de meterle sondas y demás cosas, toma la forma de Whitley y hablan que si son seres que eligen a sus “pacientes” por algo en especial, “elegidos”. Todo esto para volver a ser feliz y que no esta loco. El don que le regalan es que le vuelve la inspiración literaria. Al final las últimas frases son las de un protagonista hablando no de seres ajenos a los humanos, puede que una evolución y bla bla.

Paridas a tutiplen. Walken disfrazándose y bailando, pintándose los ojos y cosas que dejo fuera por vaguería y no recomiendo aun así conseguir la película y mirarla.

“Yo soy el que caga y tu eres la mierda” traducción literal de toda esta película.


PD: Veamos a Walken bailar:


¿Qué piensa usted, Sr. Freud? (Sueños propios narrados al detalle) (53)

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Hace 3 días soñé con un vecino de la zona que en la vida real es un chico pesado que te pide euros con excusas exageradas. En esta ocasión es un sueño algo truculento, salvando las distancias que más que por gráfico, por intenciones. Al encontrarmelo por la calle, siento unas ganas de quitármelo de encima, notando su mirada fija para pedirme algo o molestarme. Sin pensarlo dos veces saco unas tijeras (tamaño algo excesivas, quizás como para jardinería, para podar) y le amputo los 4 o 5 dedos de su mano derecha. Esto suena cruel y sangriento aunque en el sueño parece como si cayeran salchichas Oscar Mayer, ni una gota de sangre, muy limpio.

De pronto me doy cuenta que mi mala acción es aún más disparate ya que por las esquinas de mi finca empiezo a ver como al cabo de un rato se unen hombres, al parecer familiares y amigos de estos del chico. Entro en mi portal y pienso cuanto tiempo pasará hasta que se marchen.  Nadie se crea que voy en la vida real con unas tijeras cercenando dedos de los pesados de “dame un euro”.