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¿Qué piensa usted, Sr. Freud? (Sueños propios narrados al detalle) (57)

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Lo primero que recuerdo del sueño de esta mañana es que iba subiendo por una cuesta que va de camino a un Eroski de cerca de casa. Veia dos autobuses que por un lado estaban abiertos como para poder sentarse en los asientos como si de unas aulas se tratasen. En uno había un hombre de 40 años con corbata que me recuerda a un compañero de trabajo pero que tiene la voz idéntica del personaje Antonio Recio de la televisión y diciendo la frase de “no limpio pescado” riendose por lo bajo.

En el otro era un hombre religioso vestido a lo franciscano queriendo emular a Sean Connery pero quedaba en un beato que hablaba de cosas ya anticuadas, aunque curiosamente tenía allí metido una cabina de confesionario aunque totalmente transparente, algo bastante vistoso y contradictorio.

En el segundo sueño estaba en el parque de un campus y aparecia un joven cura (no entiendo que manía me ha pegado) con coleta que solo deseaba emborracharse y como si fuera una película hortera de los 80 me estropeaba el acostarme con una chica en la habitación de estudiante y me pedían que fuera a buscarle ante las autoridades y se cambiaba el nombre cada vez que lo detenian. Me daba dolor de cabeza.

En el último sueño veia a mi hermana con un chico que podría ser una mezcla de varias ex-parejas anteriores y tenian en sus manos unos CDs curiosos. Se vendian dentro de un aparato para escucharse en Stereo y servir de estuche. Además de poder introducir auriculares. Me preguntaba si debían ser de principios de los 90 y que ya hace tiempo no fabricaban de estos CDs Stereos.

Semana del sueño y pesadilla. (1): ¿Qué piensa usted, Sr. Freud? (Sueños propios narrados al detalle) (36)

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Con motivo del inminente estreno de la nueva película de Christopher Nolan, Origen (Inception), una posible nueva maravilla del realizador y del interensatísimo mundo de la ciencia ficción y los pasajes oníricos, voy a dedicar una semana entera a un tema predilecto para mi: sueños y pesadillas.

En este blog es normal comentar mis sueños detalladamente o como he sido fanático de las películas de Nightmare on Elm Street. Esta nueva versión que ahora está en cines no me interesa por las malas críticas, aunque la comentaré si o sí por aquí.

Por ahora comentaré dos sueños que he tenido días atrás.

En mi sueño iba andando en una tarde calurosa de verano como es ahora en mi ciudad. Mi cara lo decía. Unos idiotas killos me decían que debia rascarme haciéndome levantar la camiseta de forma exagerada. Así se combatía el calor y ser guay. De pronto aparecía con mi hermano y la tierra se inclinaba, hacía abajo. Ibamos corriendo hacia un monte para evitar caernos al mar mediterraneo que rodea nuestra isla. Lo ridículo es que siendo poco expertos en montañismo, era relativamente fácil y la hierba parecia hecha con tela de alfombra verde. Llegabamos al otro lado y de alguna forma a una isla vecina.

En esa isla cercana veiamos media hundida Mallorca, y los habitantes nos trataban algo de burla, como si les surgiera su vena isleña y algo cerrados.

Luego recuerdo estar en casa y un muñeco de casi un metro de alto que recordaba a un indio nativo americano, me daba pena como tirado al suelo era indicio de ser tirado a la basura en un momento a otro. Sus colores vivos y cálidos me vienen a la mente.

El siguiente sueño de otro día recuerdo que debía coger un autobus para llegar a donde me dirigía. La multitud esperaba cerca del vehículo y rodeando a un conductor, que no dejaba subir salvo que le dieramos un vaso o jarra de cristal. No recuerdo como fue después aunque me cabreaba por ese trueque estúpido.

Luego llegaba a un recinto de bunkeres con pasillos circulares al estilo naves o recintos futuristas o de ficción. Salías afuera y había balcones que daban al exterior y sin darte cuenta estabas rodeado de chavales al estilo cyber-punk.

Me retiro con una pieza de BSO de la película original de Pesadilla en Elm Street que se escucha en creditos y estoy enganchado.

Nos vemos en otros posts dedicados a la saga de películas de Freddy Krueger y sueños en general.

¿Qué piensa usted, Sr. Freud? (Sueños propios narrados al detalle) (23)

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Pasada la mitad de la semana que nos ocupa, reuno sueños de dos días en un solo post.

3 días antes, recuerdo sobre todo por 3 escenas. En una estando en un teatro, algo de una funcionaria quería darme la tabarra. Luego estaba acostado viendo una tele, retransmitían una notícia sensacionalista de como un hilo finísimo de pesca había caído entre el cuello, espalda y omoplatos, de forma horizontal de un niño. Se había estirado ese hilo hacía abajo, con fuerza, introduciéndose unos milimetros en la carne del pequeño. Me daba pena ver como extraian no rápido pero tampoco demasiado lento el hilo, dejando posiblemente una futura cicatriz larguísima. De pronto notaba mi pierna no dolorida pero algo que estaba en mis carnes. Aparecia sin ton ni son un joven que no me estaba haciendo daño, aunque daba cosa como notaba algun hilo y algun gancho dentro de mi gemelo derecho.

hilo

Para acabar, cambiaba la escena a que mi movil tenía un sms en que ahora era cliente de Vodafone, tenía 30 euros de saldo y bla bla. Me daba un dolor de cabeza el pensar de como debería avisar que no había pedido tal oferta.

vod

Mañana del jueves, empecé con un trayecto en bus, aparentemente normal. Pero no había mucha gente en el, las calles y descampados, algo de prados estaban vacíos. Resultaba ser que se hablaba de una epidemia no grave aunque se recomendaba salir poco de casa y no estar en contacto con el aire, corrientes, viento para contagiarse. En mi móvil recibia un mms en que al soñar debía ser gracioso, es lo extraño de los sueños cuando hay un chiste o momento de humor absurdo y luego no le encontrarías lógica al despertarte o acordarte.

bus

Más tarde estaba fuera de mi finca, y en una calle cercana había gente arremolinada en puerta de un propiedad, pisos, y otro montón en un comercio. Me acercaba a curiosear y resultaba ser una despedida, homenaje a un escritor que había fallecido hace poco. Daba la idea que había muerto joven, apenas llegaría a los 28. Parecía ser un escritor de ciencia ficción por algo que veía en libros que ese comercio vendía para homenajear y aprovechar el momento. Una joven veinteañera leía un extracto de alguna novela suya.

escritor

Para acabar este post, reconozco que me quedó este sueño en mi cabeza más que los otros por ciertos detalles. Tigres de tamaño mediano, en la terraza pequeña de casa, de pronto sin explicación tenía un edificio vecino pegado al mio. El cuarto piso estaba justo al lado de un techo de metacrilato verde de mi propiedad. De allí y por una ventana abierta de esa finca habían bajado a mi casa. Un hombre los había cuidado y domesticado, pero siendo tigres no estaba del todo tranquilo. La gran estampa era que primero, físicamente eran tigres, pero su pelaje era mezcla más a leopardo, con pigmentaciones negras redondas. El color del joven tigre tiraba a color anaranjado, mientras que la hermana tigresa… ¡era rosita claro!

tiger

Pocas veces recuerdas colores y ante tal escena, pues que puedo decir, te despiertas, ries y luego te alegras que no exista tal pelaje pues ya irian pijas y kinkis para tener de ropa de invierno o bolsos.

¿Qué piensa usted, Sr. Freud? (Sueños propios narrados al detalle) (18)

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8:00 de la mañana, es posible que se me olviden detalles:

Lo primero que recuerdo de sueños de esta mañana es algo de una visita a mi antiguo instituto de la ESO, que estaba vacío por el verano aunque abierto no sé a que debido. Iba bajando los pisos por una escalera acompañada de una mujer que ibamos hablando. Parecía ama de casa y muy simpática.

Lo siguiente es algo relacionado con un bus, que primero parecía un trailer de una película de una niña rubia de no más de 13 años, con un traje de marinerita tipo vestimenta escolar (Apunte: seguro es debido a que ayer noche jugué hasta tarde a Silent Hill: Origins y se veía a Alessa, con un traje parecido pero en azul). Era mona y aparentaba ser inocente pero de pronto montaba un pitote en el vehículo público enseñando unos largos colmillos. Lo absurdo era un chico de unos 14-15 años, tez morena, que recordaba a un conocido mio de Santo Domingo. Este se iba cansado en una parada como si la niña solo fuera una amiga suya que tiene un pronto.

El bus sigue su camino y va dirección prohibida, me extraña y me preocupa para ver luego que está cortada parte de la carretera por obras, aunque el carríl vacío es la acera. Demasiado estrecha y con andamios a los lados, coches aparcados. No disminuye la velocidad. En unos pocos segundos pero frenéticos consigue llegar a mi parada recientemente añadida, no lejos de mi casa.

Mientras llego a mi vivienda, unos niños están delante de mi hablando a sus 11-12 años si tienen revistas de tetas. Uno de ellos el más canijo dice algo como “Todas las que salgan tetas”. Un amigo del pequeño trío de niños se queda con cara pensando si ese niño no conoce lo que es cambio de sexo. Con esto el lado que da a la calle que rodea la manzana de mi finca no tiene comercio, está abierto y con un camino arenoso debajo de los cimientos, los pequeños entran al ver que de entre el primer piso y planta baja no existente un hueco surge monedas de euros sin parar. Se están depositando en ese lugar arenoso de debajo de la finca.

La escena siguiente aparezco en casa, con monedas de un euro y dos euros escampadas por el suelo del salon. Aunque sea trabajoso estaría encantado de ordenarlas. Solo que siendo un sueño los temas cambian de un momento a otro y aparece mi hermano al salón para hablar con mi madre, (no tiene importancia aunque detalles tontos como el desnudo con su pierna ortopédica aún puesta y algo de ropa en mano, se estaba preparando para ir a duchar).

Este le habla de la posible ruptura de amistad con su mejor amigo, empezando por :

medusa

“Puede que haya hecho que mi mejor amigo deje de querer hablarme” con una voz temblorosa, cosa que mi hermano es raro que así sea. Cuenta una versión que al final de este sueño es totalmente diferente, y la primera versión y en teoria no cierta es así de liosa: “Mi amigo Victor tiene una amiga que se llama Medusa ¿no? Es la que me regalo este cuadro (me fijo y hay un cuadro en el salón colgado entre otros de mi hermana y madre, es una tia desnuda aunque en cuclillas mirando hacia el que mira el cuadro, con pelo moreno y algo tinte rosa estilo punk, se leen las letras “Medusa” en estilo firma con pincel de color rojo pasión), el le gusta a ella y se han liado un par de veces pero nada serio. Ahora ella está hospitalizada y le preguntaron que persona le podría ir a visitarle, entre nosotros dos me eligió a mi y eso puede que no le gustara a él.”

“En clases el profesor me ha dicho que esto son prácticas para aprobar el curso, debo pensar en las posibilidades que hay para que ella recupere toda la memoria (aqui no entiendo si mi hermano iba como a clases de NeuropsicologíaXD). Son 151, aunque 41 son las más probables y debo saber como se crean estas (¿lo qué).

Calla y los que estamos en la sala también nos quedamos silenciosos.

La última parte comienza en que estoy en la sala de al lado del salón. Sin muebles más que una escaleras que suben a unos sillones, hay espacio para dar vueltas con sillas de oficina de las que tienen ruedas. Doy vueltas mientras charlo con mi “cuñado” no recuerdo qué. En uno de esos sillones hay un ordenador en una mesa y en la alfombrilla del ratón también hace de pantalla multimedia. Veo conectada a una amiga, “C”  en un programa de mensajería.

Lo último es viéndome con un chico de unos 15 años más bajito que yo y sin darme cuenta estoy de nuevo en el instituto, con mi edad actual pero sin saber porque estoy de nuevo en 4º de ESO. Es un chico tranquilo que no sabe que cer después de la Secundaria. Vamos caminando, bajando, esta vez está bullicioso el centro. Llego a casa no sabiendo como, y mi hermano, esta vez vestido y menos serio cuenta el por qué no habla con su mejor amigo Victor.

“Mi amigo Victor que ahora vive en Madrid, sus padres tienen bastante dinero ahorrado (craso error en la realidadXD) aunque tampoco hace que no tenga que ir a trabajar. Estudia también y hace poco su amiga Medusa le contó que se habían líado haciendo que esta se quedara embarazada. Tantas preocupaciones hizo que al venir a Mallorca a pasar unos días estuviese de malhumor y me dijiese vete a la mierda, no quiero hablar más contigo.”

Fin de este sueño larguito.

¿Qué piensa usted, Sr. Freud? (Sueños propios narrados al detalle) (15)

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Si en el anterior sueño acabé en un bus, en el de esta mañana comenzó en uno. No recuerdo mucho, algo de estar acompañada por una chica que decía ser compañera de curso, y echaba de menos la marcha de una de clase. Decía que sin su participación y debates las clases serían aburridas.

Termina este pasaje, me cuelo en un edificio muy espacioso, con un aire elitista bastante pronunciado. Tenían a un portero junto a un ascensor de esos de primeros de siglo, y en cada piso un portero más para entregar cartas o entregar a la gente una especie de borrador de carta para ese inquilino ¿?. Estaba la dirección, nombre, C. P.

Había entrado en la finca pues en un piso me interesaba una chica jóven de mi edad, rubia. A su lado en la puerta de su propiedad estaba su hermana algo más mayor. Me corté el mirarla, el portero muy listo sabía de mi interés y me daba una carta borrador.

Salía de esos pisos y enfrente había un edificio más alto, que era propiedad de Corte Inglés. Al pasar más adelante, había una plaza. En mis sueños suelo volar pero ninguna como de forma mágica y fácil. A veces es como nadar, otros con una postura algo incomoda para planear. En esta ocasión debía impulsar el movimiento como si quisiera salir a la superfície estando en el agua. Veía subirme, ver los balcones.

En el siguiente sueño, una tía mía por la tarde-noche me venía a buscar a casa, para llevarme en una acampada un tanto peculiar. El camino a la cabaña donde luego era una maldita conferencia publicitaria snob de diseño, estaba rodeada de  construcciones de madera sencillas, o para que los niños jugasen a hacer el mono. Dentro de la cabaña una fila extensa de monitores querian vendernos unas gafas de sol de diseño que costaba 400 €. Yo reía y decía que ni loco. Un niño gafudo de 6 años iba con su hermana, al recordarme a mi de pequeño me simpatizaba y me repudiaba al mismo tiempo la imagen en el sueño.

En el último sueño fue el más divertido. Trataba que iba con unos amigos a una cutre casa de terror, pero cutre cutre. Solo recuerdo un sótano que a su vez me parece el de una tienda de juegos con servicio de alquilar consolas para jugar de niño, pero este recinto su localización ficticia del sueño estaba entre una calle y otra, mezclas, en mi ciudad.

Este sotano tenían réplicas pero atencion no de víctimas como si de una morgue se tratara, sino de serial killers de ficción famosos ¿? Al lado Jason Vorhees o Freddy Krueger, casi destripados con sábanas blancas y algo semidesnudos. El cazador cazado.

Entre muebles había estanterías, cómics, mangas de dudosa calidad por impresión o plagios, bodrios. Unas amigas sabian que no era para comprar, solo para leer allá, se lo querian llevar. Una en una senalla (cesta de uso popular en mis islas baleares) que a su vez bolso, metía algunos.

Una mujer bajita de pelo corto canoso, delgada y gafas de culo de botella vigilaba antes de que entraramos. De nuevo en un sueño recuerdo mi rol de acomodador de un teatre municipal, puede que hasta llevara el uniforme (que pesado soy).

Al querer subir las escaleras del sotano, reían entre nerviosas y divertidas mis amigas llevarse esos cómics cutres al inspeccionarles sus bolsos o senallas.

senalla

Lo mas tronchante es que me había quedado en el sótano comiendo una ensaimada con relleno de crema de chocolate, una especie de nocilla casera de buen sabor. Mientras disfrutaba mi paladar, la mujer decía que debiamos salir de ese recinto y yo estaba despedido, sabiendo que se había creído que trabajaba alli y había colado a mis amigos y que robasen algo de poca calidad. Respondía con tranquilidad “¿Ah sí? pues me despido” sin cambiar mi tono de voz, serena, mientras seguía comiendo esa deliciosa ensaimada chocolatada.