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Finalmente ‘Kveikur’ completo en versión instrumental en Soundcloud

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Ya que el noveno y último tema del disco, ‘Var’ es ya instrumental se obvia. Cerca de 2 años se pudo conseguir la edición limitada del álbum con 9 pequeños vinilos y en cada cara un tema y en otra su otra versión sin la parte vocal.

Transiciones entre canciones: ¿un arte en álbumes de Sigur Rós que va a menos? (2/2)

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He aquí la segunda y última parte de este repaso al uso de transiciones, nexos entre canciones para darle ese aire de unidad a todo un disco o entre temas.

 

Takk…

 

Antes de acabar con los 2 minutos de Intro, escuchamos reminiscencias, ciertos sonidos que nos suenan familiares en el primer single del cuarto álbum de la banda, Glósóli, justo al comenzar el tema. Lo curioso es que para acabar escuchamos un sonido que parece darle un cierre definitivo a los sonidos del comienzo del disco.

Empieza el tercer tema (y tan exitoso single) del disco: Hoppípolla, donde sus primeras notas son a piano y poco a poco se suman más instrumentos : ). Pero vamos a lo que interesa y es que este mítico tema nunca (o al menos creo que es algo muy excepcional) nunca se toca en actuaciones sin el siguiente track, Með blóðnasir.  En los últimos segundos de Hoppípolla escuchamos junto con instrumentos de viento unos toques de remezcla electrónica que se van apagando pero vuelven a aparecer ¿lo adivináis? en el siguiente tema. Y es que ambos temas como digo son normalmente inseparables, de las pocas veces que un tercer y cuarto track se escucha en orden, salvo que fuera alguna actuación del tipo sinfónico, o casualidad de tocar hits seguidos.

 

Sé lest se nos presenta de incógnito si no nos damos cuenta de esos segundos en silencio entre el anterior track y este otro. Notamos la presencia por ciertos toques electrónicos y desaparecen de escena para xilófonos y voz de Jónsi, para poco a poco sumarse más voces y sonidos, como los consabidos violines magníficos de Amiina.  Vamos escuchando hasta una aparición inesperada de una sección viento metal (algo que hasta en conciertos como los vistos en Heima, era usada de sorpresa viendo esta banda de músicos venir de fuera del escenario), pero de nuevo se apacigua para acabar el tema… y suena como unos “croares”… ¿Qué viene ahora?

 

Aunque comience de forma más abrupta, “Sæglópurse le va añadiendo esos “croares” a los pocos segundos. ¿Véis que la mayor parte de temas tienen sus conexiones? :). Este fantástico 2º single se sigue tocando (para mí y todos una pieza esencial para un directo inolvidable) en las giras y esos croares siempre avecina lo épico. Pero de nuevo no nos vayamos por las ramas, aunque su majestuoso cierre realmente no tiene ningun nexo, ‘ouch’, sólamente se amortigua el sonido y poco a poco “vuelve” y empieza el 7º track, Milanó. Este track es otro donde un gran clímax da a lugar un final que se va apagando. Pero sorpresa, a los pocos segundos de acabar, como si lo escuchásemos a la distancia nos llegan los primeros compases de Gong.  Ahora… venga, decidlo: si, las últimas notas de Gong son las mismas primeras de Andvari. Como he dicho varias veces, ya llevamos unos cuantos álbumes comentados que quieren evitar que tengamos en la cabeza “y aquí acaba el track” de forma tan consciente. Sabemos que empieza otros temas pero la “magia” es por cortes tan abruptos, o no sólo bajar el volumen de la anterior canción, sino que de forma natural nos venga otros temas, o el final de estos sean los comienzos de los siguientes.

En cambio para Svo hljótt no tenemos ningún “adelanto”, tan sólo el ir emergiendo lentamente. Justo, pero justo, en el último segundo del tema escuchamos un rasgueo de guitarra que forma parte del inicio del último tema del álbum, Heysátan. Sín duda tiene muchos nexos pero también son detalles no tan a la vista, por la ya explicada sutileza de acabar y empezar un track.

 

 

Með suð í eyrum við spilum endalaust

 

Con ese enérgico comienzo que es Gobbledigook (el primer single del álbum), que retumba hasta el último segundo, y no es en el 2º track (también segundo single) que sus primeros segundos son en silencio para dar paso a una especie de grabación como antigua y seguidamente un sonido más actual. Pero Inní mér syngur vitleysingur tiene truco, y es que al dejar resonar los instrumentos al acabar de tocar, se “cuelan” en el siguiente tema para los primeros segundos de Góðan daginn. Esta vez no hay más que segundos en silencio antes de acabar.

Við spilum endalaust, cuarto track y tercer y último single del álbum, es otra canción de caracter festivo y alegre, aunque curiosamente deja más margen al descanso en segundos silenciosos antes de comenzar Festival. Este tema que empieza tan sencillo y antes de la mitad sueltan toda la tralla, finaliza de forma relajada con un espontáneo silbido (ni idea de quién del grupo) y se cuela, por una centésima en el track de Með suð í eyrum antes de dar paso al piano. Esto provoca también una ilusión de pasar a un track “sin” previo aviso. Este tema no tiene “conexión” alguna pero si un intrigante sonido de ¿algo caer? mínimamente pesado pero algo retocado en la mezcla.

Ciertos segundos antes y cuando comienza Ára bátur en silencio, para dar paso al piano y la voz de Jónsi. Este majestuoso tema, jamás reproducido en directo como conciertos, pero si grabado para el álbum y hasta su correspondiente video, en los míticos estudios de Abbey Road Studios con orquesta y coro londinenses no tiene nexo en sí, ni con Illgresi y esta con Fljótavík. Realmente es un disco que apenas he visto dos nexos entre dos canciones. ¿Empieza a estar de lado este sistema en álbumes?

Pero entonces Straumnes si que tiene un sonido ambiental que sigue sonando unos segundos al final, conectando con All alright, la última pieza y muy intimista con piano y Jónsi cantando en inglés.

 

 

Valtari

De forma algo disimulada al acabar el primer tema del disco, Ég anda, escuchamos el comienzo de ese sonido de vinilo crujiendo en el altavoz, siendo lo primero que suena en el 2º tema, Ekki múkk. Pero entonces aquí viene cierta desilusión, y es que no vuelve a haber tal transición en el álbum hasta el final del 5º track y tan fúnebre título, Dauðalogn (¿muerte en calma? ¿calma mortal?) que sus últimos segundos cierta cuerda estridente precede a Varðeldur, una versión actualizada con una voz de fondo de Lúppulagið que escuchamos por vez primera en el álbum y film INNI. Por los tracks restantes no escucho más que el volumen resurgiendo de un silencio.

 

Kveikur

Y acabo con este tema de dos partes con el último álbum lanzado, que además en el comentario que le dediqué de forma exhaustiva ya mencioné su única transición:

 

Al poco antes de acabar Ísjaki empieza a sonar el comienzo de Yfirbord. El resto de tracks sólamente usa los silencios muy corto hasta el último segundo para sonar el siguiente track.

 

Se puede entonces confirmar que desde el primer disco, Von, hasta Kveikur ha ido menguando este tipo de conexiones de los tracks del CD. Quizás mi idea era reivindicar esta técnica para mi bastante curiosa y que en vez de escuchar temas favoritos salteados, el escuchar un álbum tenga como un “todo”  y progresivamente se pasa a cada uno de los temas. Eso también es notorio cuando los tracks eran más largos en los primeros discos y además iban reproduciéndose de forma más disimulada, y sin desfavorecer a la hora de elegirlos aleatoriamente.

 

¿Será el futuro 8º disco el primero que no haya transición alguna, salvo silencios de forma ajustada? Eso ya sera de aquí un tiempo, y mientras experimentad este tipo de ¿narración” en sus primeros álbumes.

 

Un año después: Sigur Rós en Sant Jordi Club (16-02-2013)

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365 días atrás pude ver por fín a mi grupo musical favorito en directo. A comienzos de 2013 se confirmaba que Kjartan Sveinsson se separaba del grupo, además de haber estado ya ausente en la gira de 2012 “Valtari”. Eso hizo pensar que no cumplía mi objetivo de ver al cuarteto “original” (del primer álbum al segundo no hubo precisamente pocos cambios, y en mi opinión para bien). Entonces volvía a escuchar, ver, esas actuaciones en directo grabadas en los trabajos audiovisuales tanto en “Heima” como en “INNI”, y sobre todo este último al tener ciertos temas preferidos por mi parte en vivo y empezar a sentir que me parecían unas versiones geniales. Vamos, muy mal tendría que ir el concierto para que me defraudaran, pese a la actual ausencia del ex-teclista.

sigur_ros_sant_jordi

Meses antes

Meses atrás, con internet y el uso de servicaixa de al lado mismo de casa, pude imprimir mi entrada con una ilusión a medio cumplir: no había hecho reservas aún de avión, y hotel. Vacaciones en el trabajo era algo para nada imposible al no haberlas pedido en verano, y siendo febrero temporada baja. En ese momento era un trozo de papel, con una impresión horrorosa de cajero automático pero enseguida lo guarde en el mejor lugar, para darme suerte y más temático que en el estuche de “Heima”. Pese a su aspecto era muy valioso.

sigur_ros_entrada_2013

Actualmente volví a guardarla en el mismo estuche, para evitar la luz pero dada la calidad paupérrima cualquier día puedo abrir y encontrarme un trozo blanquecino. Pero qué importa.

Llegada a Barcelona y visitas

Llegó febrero, había reservado habitación en el hotel de Plaza España para mi mayor comodidad al estar a pocos minutos a pie de Sant Jordi Club, sala menor de su hermana mayor Palau Sant Jordi. Por suerte al llegar sobre las 8 y media de la mañana del día 15, podía tomarme en calma la llegada del concierto, y desconociendo la exactitud de la sala me dispuse a pasear por los alrededores. Así, con cámara en mano hice una visita a lo que sería el lugar que tanto ansiaba entrar en pocas horas.

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Vista general del Palau de Montjuïc. Detrás de él se accede a recintos deportivos, al ser Barcelona ciudad olímpica en el 1992, entre ellos el estadio, también famoso por grandes conciertos y eventos.

Después de pasear un rato me encuentro de frente la entrada de Palau Sant Jordi, y no puedo estar más ilusionado, confirmando que estoy en el lugar correcto al toparme con una pantalla que se iba anunciando los próximos conciertos de la temporada:

palau_sigur_ros

Como diría Nelson Muntz: “Hay dos cosas que está mal en ese título”. Bromeé y le hice foto al comprobar que, si, en mayúsculas no es lo normal, que tuviera su acento en “Rós”, pese a que internacionalmente y en inglés sobretodo no exista el uso de este signo, y se suele escribir de ambas maneras. Lo que si me hizo gracia y algo de penilla es por la imagen promocional, bastante reciente de la gira “Valtari”, viendo esa foto de Kjartan Sveinsson. De todas maneras aún hoy en día en páginas he llegado a ver imágenes promocionales con ellos 4, para ilustrar noticias.

Sabía que no era exáctamente aquí, sino en la parte trasera donde se accede al Sant Jordi Club, hice una vuelta entera e hice una foto para comparar el tamaño ante el Palacio:

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Se puede comprobar a mano izquierda el mayor tamaño del techo de Palau y poco después se ve la forma rectangular de Sant Jordi Club. Crucé los dedos por si me encontraba con la caravana de la banda pero no tuve esa suerte.

Quedé con una amiga y su pareja, este chico bastante melómano, a la mañana del día clave. Me acompañaron prácticamente casi todo el día y también su intenció era ir a ver al grupo por la noche. De primeras me llevaron a Park Güell, que por 2004 ya había visitado pero esta vez a traves de una entrada trasera y dando un paseo por sinuosas cuestas y laberínticas zonas altas después de contemplar las obras arquitectónicas de Gaudí, siempre con el “Drac” y su fuente con alguien al lado y fotos, muchas fotos. Ni el photocall de un viernes es tan agobiante pese a una fría mañana de febrero. Bastantes turistas asiáticos, japoneses por ejemplo, que también divisé en mi visita fugaz a los exteriores de Palau de Montjüic. No pocos mangas y más de Naoki Urasawa han perdido la oportunidad de inspirarse o ilustrar calles y monumentos de la ciudad condal.

Empezó a llover con gotas finas y punzantes, por suerte no por mucho rato y pese al temor en las horas de espera en la cola de acabar mojados esa tarde-noche no tuvimos esa mala suerte. Salimos del parque y me llevaron a una tienda de barrio el cual me contaban anécdotas graciosas del dueño. Además de discos, CDs clásicos también tenía a precio de saldo DVDs, y pude encontrar una edición de “Los paraguas de Cherburgo”. Me siguieron guiando mientras hablabamos de muchas anécdotas, y siendo los 3 antiguos miembros de un foro de internet, recordando momentos absurdos y divertidos, pero la música estaba presente y hablando de “música de los padres” o de épocas a cada edad, modas.

Hicimos una parada para comer en un restaurante de comida japonesa, bastante bueno todo. Pero faltaban horas y nos disponiamos a visitar más tiendas de música y cine. FNAC lo teníamos tan visto, incluso yo al tener uno en Plaza España que directamente en tiendas de los alrededores de Plaza Cataluña, calles peatonales. Entonces de forma casual en una tienda que vendían sobretodo películas y series de saldo, con cada cosa maravillosa, que ahora me arrepiento no comprarme, como un pack de obras de Juan Piquer Simón (Supersonic Man, Slugs, La grieta). Pero encontré la edición especial en DVD de Cronos, el primer largometraje de Guillermo del Toro.

Por fín nos dispusimos y con ganas a la parte tediosa de cualquier evento, la espera con su cola en el recinto. Al llegar y haber pasado por los baños del Estadio olímpico, vimos que no era muy extensa y no estabamos lejos de la puerta. El chico, pareja de mi amiga, contaba una anécdota detrás de otra de conciertos que había ido, y en mi caso de compañeros de colegio que tenían fanatismos curiosos y para nada indiferentes como uno seguidor de Jackson y Marilyn Manson por igual, esos momentos de fans que besan donde pisaba el Rey del pop en Zaragoza y demás.

Pre-concierto.

Al final abrieron, y al entrar tuvimos suerte de pillar sitio en la barrera, a pocos metros del escenario teniendo de frente la parte de la batería (mi amiga le encanta el instrumento y músicos que lo tocan), para tener delante a Orri en la actuación.

Pero antes debía tocar el telonero, un sólo músico electrónico, Blanck Mass. El escenario estaba cubierto por una gran tela blanquecina, habitual en las actuaciones de Sigur Rós para el juego de luces y humo. Se podía ver la silueta del chico y su mesa de mezclas. No soy un seguidor de este tipo de música, cierto, pero tanto a mi, como la gente en general leyendo opiniones, y hasta mi acompañante masculino nos pareció muy pesada. Usando samples para crear “ambientación” y añadiendo demás sonidos, el problema es que no notabamos climax alguno, parecía a ratos una cacofonía que hasta yo, nada amigo de dubstep, no le ví la emoción alguna.

Por fín se marchó y entonces empezó la noche como se merecía.

Setlist:

Yfirborð

 Ný Batterí

Vaka

Hrafntinna

Sæglópur

Olsen Olsen

Fljótavík

E-bow

Varúð

Hoppípolla

Með Blóðnasir

Glósóli

Kveikur

Bis:

Svefn-g-englar

Popplagið

Hay que decir que conocía setlists de días anteriores, pero en este caso no tocaron “Brennisteinn”, el comienzo de Yfirborð fue bastante sorprendente y también al conocer solamente los singles que habían presentado en videos de Kveikur, saliendo en junio, no sabía como sonaban las otras nuevas canciones. Para seguir con el juego de luces tocaron la estupenda “Ný Batterí”. Entonces fue empezar la siguiente y dejar caer la tela.

Seguidamente tocaron Vaka, y la “cortina” ya se había desprendido, es la pantalla panorámica detrás de ellos que proyectaban imágenes creadas para la gira o sacadas de sus videos oficiales. Sin duda me sorprendió escuchar en el tercer tema de la noche, uno proveniente del disco “paréntesis”.

Pero volvieron a tocar nuevo en la siguiente canción, con Hrafntinna y su indispensable percusión de metales. El concierto me estaba gustando, y fue al tema siguiente que por fín me desperté y supe que es lo que había esperado mucho tiempo atrás: escuchar en glorioso directo Sæglópur. Orgásmica como siempre, Orri no paraba de golpear con energía su batería ante el estupendo estribillo, y además del piano, xilófono, por fín empezaba la tralla de guitarra, bajo y ese arco de chelo por Jónsi, además de su inconfundible voz. No sé mis acompañantes, pero por mi parte taradeaba y conociendo aquel ritmo movía mi cuerpo de forma moderada y disfrutaba. No llegué a emocionarme pero habría querido escucharla decenas de veces seguidas. Qué maravilla, y aún me faltaba concierto por delante.

Olsen Olsen vino después para calmar el ambiente después del atronador tema anterior. Bonita y relajante como se esperaba, lo único que no supe si por los aplausos que gente ya daba por terminada la canción no se escuchó el solo de viento que a alguna de las chicas músicos de la gira podría haber tocado.

Pero más relajante y romántica fue el tema Fljótavík, la única del 5º disco que tocaron, ya que Festival habría sido demasiada tralla entre Kveikur y Popplagid.  Ese piano, ese aire tan intimista, y las luces, recordaban a un paisaje estrellado con las bombillas  de pie que encendian. Por suerte la gente de mi alrededor lo tenían asumido y no escuché conversación alguna.

Y ya volvió la fuerza que les caracteriza con un tema que va de menos a más como es E-bow, esos violines, ese arco, etc. Magia.

La única aparición de un tema del álbm Valtari fue Varúð. No faltaba el famoso estribillo y donde la percusión empieza a despegar de forma majestuosa. Ese “orden caótico” de instrumentos volvía a crear un espectáculo audiovisual que no se te olvida. Y hasta Jónsi sin ser el último tema de la noche ya rasgaba su guitarra de forma casi salvaje.

Casi sin habern asimilado las últimas notas de Varúð, la gente empezó a vitorear al escuchar las primeras notas de Hoppipolla, tan reconocibles en piano. Para bien y para mal es un tema muy querido y que muchos empiezan a escuchar a la banda. La pantalla proyectaba unas chispas que parecían por poco caer a los integrantes, y poco más que decir, una canción que anima a cualquiera, siempre acompañada de Með Blóðnasir como un complemento del tema.

Pero vaya dos temazos antes del encore, del bis. Glósoli y Kveikur. Otras dos grandes, las que lo dan todo y más según van tocándolas. Del nuevo tema de mismo nombre que nuevo disco, pues seguramente la más cercana a Popplagið en cuanto a “dureza”. La banda volvía al backstage para la tradición del bis, “otra otra” y el publico con aplausos y pisadas hacía retumbar la sala. Al final del descanso tocaron otras dos maravillas canciones que son sin duda imprescindibles.

Su retorno al escenario vino con el regalo de Svefn-g-englar, y que por fín pude ver ante mis ojos como Jónsi cantaba parte del estribillo a más de mitad de la canción a traves de la guitarra, sonando algo  etéreo y lejano.

Y la noche llegaba a su fín: unas notas relajadas y un canto nada apresurado engañanan a primera vista, Popplagið empieza a sonar y eso signífica unos 12-15 minutos esplenderosos. Habían tocado no pocos temas que me eran favoritos, pero más satisfacción es al estar presente del despliegue, la catarsis absoluta que es esta “cancion del pop”. Todo se vuelve magistralmente ensordecedor, pero no dejas de escuchar decenas de notas, instrumentos, en un climax con luces flasheando no apto para epilépticos, hasta que finalmente Jónsi deja la guitarra al suelo retumbando y todos marchan como si olvidaran todo. Tuve la mala suerte que a pocos metros a mi derecha alguien pudo llevarse una de las baquetas que Orri lanzó. Por muy poco. Volvieron ya relajados después de más de dos horas de concierto y en fila, unos 11-12 en el escenario hicieron la reverencia de agradecimiento pero fuimos los que vinimos a verles que esta vez era nosotros el turno de ensordecer la sala por vitoreos, silbidos y aplausos (algun grito de “guapo” que no falta en una actuación).

Lo mejor y peor de la noche es que había conseguido mi objetivo de verles actuar, pero fue tan genial que me supo a poco y queriendo volverles a ver en el futuro. Ojalá no tenga que volver a esperar tanto.

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Foto mierder de Orri el batería.

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Jónsi el vocalista con su famoso arco de chelo para su guitarra.

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El no menos imprescindible bajista Georg Holm, que pese a que muchos no lo nombramos es uno de los miembros originales

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El clásico momento del estribillo de Svefn-g-englar a través de la guitarra por Jónsi.

El séptimo disco de Sigur Rós ya tiene nombre y fecha. Kveikur, 17 de junio.

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Vaya vaya, esto es empezar bien el fin de semana. Llegué de trabajar, y enseguida que me conecto a las redes sociales, Sigur Rós confirma la fecha de lanzamiento y nombre de su séptimo disco. Al parecer será un álbum de 9 piezas, que ya hemos podido escuchar unas 3 o 4 en la gira actual.

Brennisteinn*

Hrafntinna*

Isjak

Yfirbord*

Stormur

Kveikur

Rafstraumur

Bláprádur

Var

*Temas tocados en la gira actual

kveikur

Se llamará Kveikur, y se lanzará mundialmente entre el día 17/18 de junio de este año.

Como ya es habitual en sus últimos lanzamientos, se puede reservar y conseguir gratuitamente el disco versión digital (alac, flac o MP3), además de anunciar que dentro de poco pondrán para reservar una edición especial del disco.

Además de mostrar el nuevo disco, la fecha, y hasta un nuevo logo de la banda con el diseño del disco, publicaron un nuevo videoclip.

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Nuevo logo de la banda, basado en el diseño de la tipografía que usan en el nuevo disco.

Andrew Huang dirige este video musical, basado en una interpretación del tema Brennisteinn (azufre). Es un video que para mi choca un poco la primera vez que lo ves. Primero, el sonido. Segundo, la temática, algo oscura y que recuerda un sonido muy refinado con los años pero de su primer disco, aunque muy atrayente. Y tercero, siendo el primer disco como un trío (con la marcha amistosa del gran teclista Kjartan) y mostrando sus caras muy de cerca tocando el tema. Se les había visto participar en todos o casi videoclips, aunque de forma discreta.

Parece que vemos una historia algo desordenada, para crear cierta confusión pero entender poco a poco, algo sobre un objeto que cae desde el cielo, formando un cráter. Al parecer unas personas, de aspecto de tribu, escarban en su interior y sale afuera como un aire tóxico, amarillento, y seguramente como un pestilente azufre. Parece que empieza un apocalipsis, emergiendo de la tierra unos ¿humanos, humanoides? y un tanto enfermizo, que recuerda al uso de blanco y negro y sobresaturando algunas cosas de un color, como este caso el amarillo, como cierto personaje pestilente de Sin City en la versión de Frank Miller y Robert Rodriguez al cine, jaja.

Deberé mirarmelo varias veces, pero en todo caso suena muy bien este tema en versión de estudio.

Estaré al tanto para pillarme la edición especial, y mientras… tengo varios discos pendientes para comentar. Desde 2011 con INNÍ no paran, a este paso se me acumula el trabajo. Pero una tercera gira mundial no creo que sea posible, o almenos en esta actual ya estan mostrando 3 nuevos temas. Paciencia…

PD.: Se puede conseguir por 3$ el EP digital que repartiran en la gira de EEUU, que curiosamente será Brenninsteinn pero los otros dos temas son Cara B (B-sides), de nombre Hryggjarsúla y Ofbirta, a 320 kbps formato MP3.